Tras escapar de una infancia aterradora, Guts deambula solitario de un conflicto a otro, abatiendo formidables enemigos con su colosal espada. Durante un encuentro en particular, Guts se enfrenta a Griffith, de naturaleza enigmática, y al pequeño ejército conocido como the Band of the Hawk. Griffith sale victorioso y recluta a Guts en sus fuerzas, ofreciéndole al mercenario un sentido de camaradería que nunca antes había experimentado. Junto a Casca, hábil en el combate, Guts ayuda a Griffith a dirigir la banda hacia la fama y el triunfo. Sin embargo, a medida que Griffith acumula reconocimientos militares, se convierte en blanco de complots de asesinato y maquinaciones políticas. Explota a Guts para avanzar en su propia y ambiciosa escalada al poder, aprovechando que Guts carece de ambición personal. A pesar de acercarse a Casca, la falta de propósito de Guts lo priva de cualquier sensación de pertenencia. Alimentando deseos contradictorios, Guts y Casca se esfuerzan por el sueño de Griffith, pero las grietas que se desarrollan entre los tres amenazan con destrozar su mundo.