Hole es un distrito sombrío, decadente y caótico donde los fuertes oprimen a los débiles y la muerte es una rutina cotidiana, un nombre que encaja perfectamente en este reino sin ley. Aislado de cualquier moralidad o justicia, el lugar sirve como patio de recreo para los usuarios de magia que lo gobiernan. Considerándose la cima de la sociedad, estos magos ven a los habitantes de Hole como poco más que insectos, a quienes asesinan, mutilan y utilizan en experimentos sin dudar, llenando cada día los pasillos del hospital con residentes indefensos.
Con acceso libre a este estercolero y poca resistencia a su dominio, los usuarios de magia parecen imparables para la mayoría, salvo para unos pocos. Caiman, una criatura más reptil que humana, es una de esas excepciones. Lo persiguen en una búsqueda imprudente de respuestas, armado únicamente con sus bayonetas de confianza y su inmunidad a la magia. Maldito por su apariencia y atormentado por pesadillas, encuentra en los usuarios de magia su única pista para recuperar su vida normal. Dado que su mayor obstáculo es su estómago, Nikaidou, quien regenta el restaurante Hungry Bug, se convierte en su aliada más valiosa.