Con el cambio de milenio, las ruinas del Estudio Ginei estaban programadas para su demolición. Genya Tachibana, quien antes trabajó en el estudio y es cineasta, decide conmemorar el suceso realizando un documental sobre la actriz principal del estudio, Chiyoko Fujiwara, la reclusa estrella del cine Shouwa. Tras conseguir permiso para entrevistar a la actriz retirada, Genya, con fascinación, lleva consigo al escéptico camarógrafo Kyouji Ida para visitarla, con la esperanza de devolver a su ídolo de toda la vida al centro de atención. Enclavado en este remoto refugio de montaña se halla un milenio de historia comprimido en una sola vida, a la espera de ser contado. Los recuerdos de Chiyoko los guían en un viaje fantástico a través de la historia del cine japonés, difuminando las fronteras de la realidad; la historia de su carrera como actriz se fusiona con sus papeles cinematográficos, las personas de su vida se vuelven indistinguibles de los personajes que interpretó, y el presente se funde con el pasado. Aunque la actriz se retiró en la cúspide de su carrera hace tres décadas, el telón final de la actuación de su vida aún no ha caído.