

Sinopsis
Tras la repentina muerte de su madre, Shinozaki Sumire se encuentra sola y sin forma de mantenerse. Desesperada, recurre al tablón de anuncios Free Friends para ganar algo de dinero. Forma un vínculo con su primer cliente, Kaito, sin saber que comparten una conexión más profunda que la de simples desconocidos. Kaito, el nuevo profesor en prácticas de la Academia Minatohashi Higashi, oculta un vicio secreto. Incapaz y poco dispuesto a construir relaciones íntimas genuinas, satisface su anhelo de cercanía mediante citas remuneradas. Para alimentar este hábito, depende del tablón de anuncios Free Friends, donde puede organizar encuentros con varias chicas que usan el sitio —principalmente estudiantes que se han fugado de casa o simplemente necesitan dinero extra. La raíz de sus problemas reside en un complejo profundamente arraigado: una sensación hueca y dolorosa que desencadena el mero pensamiento o la visión de violetas. Las violetas —o «Sumire»— le recuerdan a la hermana que perdió cuando sus padres se divorciaron y los separaron de niños. La única forma de sacudirse esos sentimientos nostálgicos y pegajosos es perdiéndose en el cuerpo de una mujer. Justo antes de que comience el periodo escolar, un recordatorio de los famosos macizos de violetas de la academia —a pesar de no estar en flor— lleva a Kaito de vuelta a Free Friends. Un encuentro aparentemente corriente lo deja completamente desprevenido ante la chica que lo espera: una belleza absolutamente impresionante que usa el alias «Sumi». Unos días después, descubre que «Sumi» no solo es una estudiante del mismo colegio donde él enseña, sino que sus compañeros la llaman «Sumire». Incrédulo, Kaito revisa los listados del colegio. Seguro que no puede ser la misma Sumire que él conoce; seguro que es solo otra chica con el mismo nombre de pila. Sin embargo, como si el universo le estuviera tendiendo la broma definitiva, la única Sumire matriculada no es otra que Shinozaki Sumire —su propia hermana, a quien su madre le arrebató. El sueño largamente acariciado de Kaito de reunirse algún día con su hermana ya se ha hecho realidad... solo que no de la forma que jamás hubiera imaginado.