Para manifestarse, los demonios necesitan un anfitrión vivo. No obstante, si la voluntad de un humano es lo suficientemente firme, puede derrotar al demonio y apoderarse de su fuerza, convirtiéndose en un Devilman.
Akira Fudou es un individuo tímido y gentil, con una naturaleza excesivamente compasiva. Cuando Ryou Asuka, su amigo de la infancia, le solicita ayuda para cazar demonios, Akira accede sin dudarlo. Sin embargo, para su sorpresa, su destino es Sabbath, una reunión hedonista marcada por la depravación y el exceso. Mientras se desata un baño de sangre, los demonios poseen a los asistentes, transformándolos en monstruos grotescos y provocando el caos. En un intento desesperado por salvar a su amigo, Akira se fusiona inadvertidamente con el demonio Amon, transformándose en un Devilman y obteniendo la fuerza necesaria para derrotar a los demonios restantes.
Esta nueva unión le otorga un poder inmenso, pero también despierta un lado primario e incontrolable en Akira. Ahora, portando un cuerpo de demonio mientras conserva su corazón compasivo, Akira se alía con Ryou para destruir a aquellos que amenazan a la humanidad y a quienes aprecia.