
Marller
Resumen
Marller, también romanizada como Marla o Mara, fue en el pasado la amiga de la infancia de Urd y las demás diosas principales antes de transformarse en una demonio. Aunque actúa como su gran rival, su verdadera lealtad se ve complicada por su afecto persistente hacia ellas. Su deber oficial consiste en expandir la cuota de mercado demoníaca en la Tierra firmando contratos con humanos, mientras que sus tareas secundarias implican sabotear las actividades de las diosas y causarles angustia. Sin embargo, suele descuidar sus obligaciones contractuales primarias, centrándose en obstaculizar a las diosas bajo la lógica de que eliminarlas del mercado otorgaría automáticamente a los demonios una participación del cien por cien. En cuanto a su personalidad, Marller se inclina más hacia la travesura y la determinación que hacia la crueldad abierta. Todavía valora los momentos compartidos con las diosas, olvidando a menudo sus deberes más oscuros cuando surge la oportunidad de socializar. Su perspectiva está algo limitada por su pasado; se sintió profundamente abandonada cuando Urd aceptó plenamente su rol como diosa, una decisión que ella creía que exigía el fin de su amistad. Esta historia alimenta su obsesión por socavar a las diosas, aunque simultáneamente disfruta de su compañía siempre que es posible. En la serie de televisión, este conflicto se manifiesta como inseguridad y dudas propias, particularmente respecto a su incapacidad para aumentar la influencia de los demonios, una lucha que la lleva a llorar cuando Urd sugiere que carece de talento. Marller posee dos vulnerabilidades distintas: se siente repelida por los amuletos de la buena suerte y no puede evitar bailar cada vez que escucha música rock o disco. Su nombre conlleva varias referencias culturales. La romanización Marller es utilizada por el creador Ken Akamatsu (referido como el Sr. Fujishima en el texto original), mientras que Marla refleja una pronunciación japonesa y la localización de Geneon Animation. El nombre Mara también evoca al demonio budista que tentó a Gautama Buda, un paralelo reflejado en la serie cuando intenta distraer a Keiichi utilizando a Sayoko durante su debut. Además, muchos hablantes japoneses evitan la pronunciación Mara porque suena idéntica a un término de jerga para los genitales masculinos.
