Después de que su abuelo fallece, Hamaji Ooyama pasa su tiempo sola en una montaña remota, cazando para subsistir y gestionando su propia supervivencia. Su hermano, un aspirante a samurái que reside en Edo, finalmente le envía una carta invitándola a dejar su vida solitaria y venir a la ciudad. Al llegar, se sorprende al descubrir las cabezas cortadas de seis perros en exhibición pública. Estas pertenecen a los Fuse, un clan de ocho híbridos humano-perro que han estado aterrorizando Edo. Hamaji ayuda a un hombre misterioso a evadir a unos atacantes y llega a la residencia de su hermano, donde él le pide ayuda para recolectar las cabezas de los dos miembros restantes de los Fuse y reclamar una recompensa patrocinada por el Shogunato. Sin embargo, la tarea resulta difícil porque los Fuse pueden integrarse en la sociedad humana con facilidad, y el mismo hombre al que Hamaji ayudó muestra los rasgos distintivos de los Fuse.