Tras el fallecimiento de su hermana, Natsunagi Hiwa sigue sus pasos convirtiéndose en bailarina de hula en el renombrado Spa Resort Hawaiians. A pesar de una actuación de debut desastrosa, la unidad del equipo solo se fortalece. Impulsados por este vínculo reforzado, permanecen más comprometidos que nunca en alcanzar sus sueños.