Debido a un antiguo pacto entre sus padres y una diosa, Makoto Misumi es invocado a un mundo alternativo para actuar como el héroe elegido. Sin embargo, al aparecer, la deidad se horroriza por su apariencia, lo califica de horrible y le retira su estatus. Como única compensación, le otorga la capacidad de comprender todos los idiomas excepto el lenguaje humano, y luego lo destierra a los confines desolados del mundo, lejos de la civilización.
Lejos de la Tierra, el potencial físico y mágico latente de Makoto se intensifica, transformándolo en una figura de poder inmenso. Encuentra a diversos semihumanos y criaturas míticas que son atraídos por sus rasgos únicos, quienes finalmente se unen a él para fundar un santuario donde múltiples especies puedan coexistir en armonía.
A pesar de esta prosperidad, Makoto mantiene el anhelo de conectar con su propia especie. Dado que la diosa impide activamente cualquier interacción con humanos, Makoto y sus nuevos compañeros deben superar este obstáculo para satisfacer su deseo y, potencialmente, reconfigurar el orden social existente.