Después de lidiar con cierto incidente, Wang Ling ha disfrutado de una vida pacífica. Sin embargo, su anterior interferencia con las leyes de la naturaleza provocó una fuerte caída en los niveles globales de poder psiónico. Para evitar un mayor declive, su espada espiritual Jingke interviene, pero al usar su energía en exceso desgarra una grieta en el espacio. Los demonios se cuelan por esta grieta, robando la energía espiritual que alimenta la sociedad humana. Ahora solo Wang Ling tiene la fuerza para detenerlos. Compaginando la escuela secundaria con lo sobrenatural, se enfrenta a visitas domiciliarias de profesores, forja espadas espirituales, resuelve su creciente apego a Sun Rong y lucha contra los demonios invasores.