En este cuento de hadas, un joven llamado Budori Gusuko vive en los bosques de Tohoku, al noreste de Japón, en la década de 1920. Tras una serie de sequías y desastres naturales, Budori se ve obligado a abandonar su hogar y buscar una vida mejor en otro lugar. Más tarde se une a un grupo de científicos en el Departamento de Volcanes de Ihatov, una organización que aborda los mismos desastres naturales que lo expulsaron de su hogar.