Mientras se dirigía a una tienda de conveniencia, Kazuya Shiina intenta proteger a dos niñas de un atacante armado, pero termina siendo apuñalado y muriendo en el acto. Este acto desinteresado le permite renacer con todos sus recuerdos intactos en otro mundo como Cain von Silford, el tercer hijo de un margrave.
Cuando Cain cumple cinco años, una ceremonia bautismal en la iglesia le concede una audiencia con los siete dioses que gobiernan el mundo. Los dioses no solo le explican los detalles de su reencarnación, sino que también le otorgan sus protecciones divinas individuales, lo que le permite manejar habilidades de trampa en esgrima, magia y muchos otros campos.
Armado con estas bendiciones, Cain se embarca en una búsqueda para vivir una vida gratificante que considera un sueño hecho realidad. Sin embargo, pronto se hace evidente que los dioses tienen intenciones mucho más grandes para él que simplemente otorgarle un don aleatorio de poder abrumador.