Tsuyoshi Takahashi cursaba sexto grado y vivía en el este de Kobe con sus padres y su hermano menor. Ambicioso y decidido a ingresar en una prestigiosa escuela privada, pasaba la mayor parte del día estudiando. Cada vez que alguien le pedía un favor, Tsuyoshi resentía tener que ceder su tiempo libre.
En la madrugada del 17 de enero de 1995, un terremoto masivo devastó la ciudad de Kobe. Tsuyoshi y su familia lograron escapar de su casa derrumbada y se evacuaron a su escuela. Allí, los niños pronto aprenderían sobre los desafíos de la vida comunitaria y el racionamiento, así como la dedicación desinteresada de los muchos voluntarios.