En la animación de apertura de Daicon III, una chica sin nombre observa a la Patrulla Científica aterrizar su aeronave. Una figura enmascarada emerge del vehículo y le entrega un vaso de agua, asignándole una tarea sencilla: regar un rábano. Ansiosa por cumplir su cometido, es confrontada de inmediato por una oleada de enemigos. Mientras lucha contra interminables hordas de monstruos, mechas y cazas estelares, surge la pregunta de si la joven heroína podrá proteger el agua y llegar al rábano sana y salva.
La animación de apertura de Daicon IV presenta una versión más adulta de la misma chica, vestida con un traje de conejita de Playboy, enfrentándose a diversos rivales icónicos de toda la galaxia. La acción es incesante, desde duelos de sables de luz hasta surfear sobre la espada mágica Stormbringer. Acompañada por «Twilight» de Electric Light Orchestra, esta pieza sirve como un enorme homenaje a la cultura de la ciencia ficción, reuniendo a cientos de personajes familiares en un único espectáculo deslumbrante.