Tras el enorme éxito de su intento de producir un anime genuino, las chicas de instituto Popuko y Pipimi regresan, aún más caóticas que antes. Completamente indiferentes a sus espectadores, se lanzan a su vida cotidiana llena de rutinas de comedia absurdas y parodias a gran escala. Su comportamiento escandaloso no deja a nadie indemne, incluido el desafortunado actor de voz Shouta Aoi, que se encuentra huyendo y atrapado en un papel de héroe dentro de una serie completamente inapropiada.