Las desgracias de Nobita Nobi son tan graves que sus descendientes en el siglo XXII siguen siendo pobres debido a sus errores en el siglo XX. Para mejorar su estatus social, su sirviente —un gato robot llamado Doraemon— viaja en el tiempo para guiar a Nobita hacia un camino más próspero. Sin embargo, el propio Doraemon es un robot defectuoso que la familia consiguió por casualidad (aunque decidieron quedárselo), y apenas es más capaz que Nobita. El gato lleva a Nobita a numerosas aventuras, y aunque la existencia de Nobita se vuelve mucho más emocionante con el compañero robótico del futuro, sigue siendo incierto si su vida es realmente mejor en el sentido que Doraemon pretendía.