En 2020, la Tierra perdió sus polos magnéticos y la radiación cósmica casi exterminó a la humanidad. Durante el siglo siguiente, las criaturas vivientes comenzaron a mutar y devorarse unas a otras, mientras los pocos humanos que quedaban —decenas de miles— luchaban por sobrevivir dentro de bases artificiales.
En lo profundo del Abismo, hogar de xenógenos mutados, vivía un hongo consciente. Nutrido por la sangre y la carne de un humano fallecido llamado An Ze, no solo adoptó una forma humana similar a la de él, sino que también tomó un nombre parecido: An Zhe.
Decidido a recuperar su espora, que los humanos habían cosechado, An Zhe se dirige a la base humana. Una vez allí, se enfrenta al constante peligro de ser descubierto y a una muerte segura si los Jueces, encargados de inspeccionar y eliminar a xenógenos como él, descubren su naturaleza no humana. Entre ellos, el coronel Lu Feng es el más perceptivo y despiadado: en cuanto considera que alguien es un xenógeno, lo ejecuta en el acto.
Sin embargo, la mutación de An Zhe escapa a la detección de Lu Feng, y así se desarrolla una historia de humanos y xenógenos...