La estudiante de secundaria Nanami Momozono carga con numerosos problemas. Su padre huyó de la ciudad para escapar de sus enormes deudas de juego, abandonando a su hija para que los acreedores la echaran de casa. Mientras reflexiona sobre su incierto futuro, Nanami se encuentra con un hombre que se aferra a un árbol para evitar a un perro. Ella lo ayuda a bajar y comparte su situación, lo que lleva al hombre a ofrecerle su residencia. Insiste en que Nanami es más adecuada que él para ser la «Ama» de la casa, así que ella acepta su propuesta.
Sin embargo, cuando llega, Nanami descubre que el hogar es en realidad un santuario en ruinas. Está a punto de regresar cuando un familiar zorro y dos espíritus del santuario la detienen, creyendo erróneamente que es su antiguo amo Mikage, el dios de la tierra del santuario. Una vez que se dan cuenta del error, Tomoe —el familiar zorro— abandona el santuario, negándose a servir a Nanami. Tras una serie de eventos que ponen a Nanami en grave peligro, ella invoca a Tomoe y lo ata con un contrato, forzando su obediencia. Ahora, como diosa humana de la tierra, Nanami debe enfrentarse a nuevos y desafiantes deberes, peligrosos enemigos y su atractivo pero irascible familiar.