Kuroda, Seikichi

Kuroda, Seikichi

Resumen

Kuroda Seikichi fue el antiguo guardián de la preparatoria Hekikuu. Durante la mayor parte de su etapa escolar, fue esclavizado por el guardián anterior, albergando la creencia de que por fin disfrutaría del rol en su último año. Sin embargo, su mandato terminó abruptamente tras conocer a Kitano, lo que le obligó a renunciar. Dentro del grupo, Kuroda muestra la conducta más parecida a la de un matón, faltando a clases frecuentemente para fumar y provocar peleas. Aunque suele ser golpeado por otros, incluidos Koiso Ryoko, Takehisa y otros delincuentes, no es físicamente débil; tiene complexión robusta y un puñetazo potente. Sus derrotas constantes se deben a su fragilidad mental, no a falta de fuerza, pues se asusta fácilmente, entra en pánico y es lo suficientemente simple para ser manipulado. Kuroda intenta desesperadamente preservar los restos de su dignidad actuando como guardián frente a Ogisu y sus sempai. También siente un amor no correspondido por Ryoko. Ooshita y Tokiyama son sus dos secuaces y amigos, a quienes rara vez se refieren por sus nombres reales; Koide, asistente del presidente del curso, incluso calificó de milagro que lograra obtener sus nombres completos. A medida que avanza la trama, llegan a comprender las debilidades y raras fortalezas de Kuroda, aunque permanecen leales a él. Según el autor, Kuroda desempeña un papel fundamental al inicio de la serie, período durante el cual el autor sufrió bloqueo creativo.

Apariciones · Manga