
Kujiranami, Hyougo
Resumen
El nombre del personaje: Kujiranami, Hyougo Hyougo Kujiranami es un hombre corpulento y de un solo brazo, del cual Sano señala que es aún más grande que Anji. Presentado inicialmente como una persona altruista y comprensiva, su estado mental se deteriora progresivamente hasta volverse insano, a medida que su tamaño físico aumenta de una estatura simplemente grande a la de un colosal monstruo con manos del tamaño de personas comunes durante su racha de violencia. Durante la Batalla de Toba-Fushimi del período Bakumatsu, Kujiranami se enfrentó a Kenshin, quien le cortó el brazo derecho. Al solicitar la ejecución para evitar una era de guerreros armados con armas de fuego, carentes de habilidad y alma, Kenshin le negó el deseo, pues quería evitar más muertes y le instó a vivir en la nueva era. Al sentirse privado de su orguer de guerrero y de la muerte, Kujiranami juró venganza contra Kenshin por humillarlo, uniéndose al Jinchu de Enishi para perseguir su objetivo. Enishi le proporcionó un cañón Armstrong para reemplazar su miembro perdido, el cual usó para destruir al Akabeko y la residencia del jefe de policía. Tras ser sometido por Saito y encarcelado, se volvió loco y escapó, más tarde mejorando su arma a un lanzagranadas enviado por Enishi. Aterrorizó a Tokio en busca de Kenshin, pero Yahiko fue el único presente para contenerlo hasta que llegó Kenshin y cortó el lanzagranadas, devolviendo la cordura a Kujiranami. Yahiko luego le convenció de que su odio hacia un samurái compañero era equívoco y destructivo. Conmovido hasta las lágrimas, Kujiranami reconoció sus errores, se disculpó con Kenshin por sus crímenes y se entregó a las autoridades. Su diseño visual se inspira en el Apocalipsis de X-Men.
