
Kurusu, Kimihito
Resumen
Tras el inicio del intercambio cultural entre humanos y subespecies, Kimihito se vio obligado a participar voluntariamente en un programa que lo asignó como custodio de tres subespecies específicas: Miia, una lamia; Papi, una arpía; y Centorea Shianus, una centauro. Su vida cotidiana viviendo con ellas se caracteriza por un peligro constante, ya que los accidentes parecen estar perpetuamente al borde de ocurrir.
