
Kataribe no Shoujo
Resumen
La chica proviene de una estirpe descendiente de la Chica de la Luna tras su descenso a la Tierra. Al igual que el declive de la humanidad, carece de la capacidad para comprender el amor de manera convencional. No siente aversión hacia los humanos que valoran esta emoción, incluidos los grupos que buscan restaurarlo como valor central, pero no logra captar el placer que ellos derivan de él. Mantiene una visión pragmática según la cual el amor ciego conduce inevitablemente al fracaso, creyendo en su lugar que las relaciones requieren beneficios tangibles y objetivos claros para el apoyo mutuo. Al no poder ver en el corazón de otros, impone tareas imposibles a sus pretendientes, esperando que midan el amor que ella no puede. Si un pretendiente obtiene algo más valioso que ella para intercambiarlo por su mano, acepta esto como prueba de su necesidad de ella y jura permanecer a su lado de por vida. A pesar de su incapacidad para entender el amor, encuentra felicidad mientras las personas puedan vivir con sol, aire y agua, aunque a veces siente una leve culpa por si esta indiferencia fuera la causa del declive de la humanidad. Es una forma de vida que hereda las memorias de sus ancestros como propias, experimentando sus "emociones originales" como si estuvieran grabadas en sus genes. Aunque difiere de ellos y puede estar fundamentalmente en desacuerdo con sus principios, no se puede desviar de sus creencias centrales. En consecuencia, al relatar la historia de su "abuela" desde su propia perspectiva, sufre de un sesgo hacia esas memorias heredadas.
