
Namame
Resumen
Nacido bajo la Muralla Estelar, Namame es un Guerrero Celestial Genbu que adopta la forma de una pequeña muñeca de roca semejante a un kodama. Como Guerrero Celestial, posee la capacidad de manipular la tierra y las rocas, demostrando una notable ingeniosidad al transformarse en un caballo para el transporte, reemplazar la naginata de Takiko y crear un pequeño refugio para ella mientras espera a Hagas. Aunque parece incapaz de hablar, Takiko finalmente logra escuchar su voz, la cual consiste en oraciones simples y cortas. No está claro si su voz puede llegar a los demás Guerreros Celestiales, pero mantiene buenas relaciones con ellos y suele ser transportado por Hatsui o Hikitsu. Namame se originó a partir de la piedra Seimei cerca de Iferui. Cuando Takiko y sus amigos lo descubrieron, era un gigante de piedra que protegía a la oráculo Anlu, quien se encontraba sentada dentro de su boca. Traumatizado por la crueldad humana tras intentar integrarse con ellos, Namame luchaba por confiar en los demás, y Anlu tardó un día entero sentada a su lado para ganarse su confianza. A pesar de estar hecho de roca, Namame es muy perceptivo respecto a las emociones de los demás. Como un niño, es sensible a cómo lo tratan y se enfada rápidamente si se altera. La muerte de su primer amigo, la Oráculo Anru, provocó un estallido violento que requirió que Hagas destruyera por completo su forma gigante de roca para calmarlo. Aunque no puede llorar físicamente, lamentó la muerte de Anruu adoptando las lágrimas de Takiko como propias cuando estas caían sobre su cabeza.
