
Heathfield, Chris
Resumen
El barón Chris Heathfield es el propietario de la mansión Heathfield y ocupa un escaño en el parlamento. Su personalidad es algo excéntrica, especialmente por las reglas rígidas e inusuales que impone a su personal doméstico, las cuales se consideran extrañas para un hombre de su categoría. Estas normativas incluyen obligar a los sirvientes a bañarse solo cada dos días, exigir que las empleadas usen maquillaje al saludarlo e insistir en que mantengan sus cuellos y puños impecables. Además, Heathfield tiene el hábito de invitar a una de sus empleadas a su dormitorio cada noche.
