
Resumen
Curiel actúa como comandante de la Décima División de los Piratas de Barbablanca. Es un hombre grande y robusto que lleva gafas, un sombrero de cubo y protectores auditivos que parecen auriculares modernos. Tiene tatuado el emblema de los Piratas de Barbablanca en la barbilla y viste chaleco y pantalones de ejército a lunares. Demostrando la extrema lealtad típica de los comandantes de división, Curiel juró durante su batalla contra Moria que no permitiría que murieran ni su capitán ni su nakama, Ace.





