
Igawa, Emi
Resumen
Entre los mejores pianistas de escuela media que aparecen en la narrativa, Emi Igawa posee un estatus comparable al de Takeshi Aiza. Es conocida por tocar con una emoción cruda, una cualidad que la deja vulnerable y propensa a desestabilizarse ante la más mínima sensación de incomodidad. Antes de que se desarrollen los eventos principales, se muestra a Emi y Takeshi sentados juntos, desahogando sus frustraciones sobre la actitud carente de emociones de Kousei Arima tras haber perdido ante él en una competición de piano. El público circundante señala que Takeshi y Emi están muy por encima del resto de los competidores, lo cual solo hace que Kousei parezca aún más invencible al derrotar a ambos. Mientras que Takeshi ve a Kousei como un rival que lo impulsa a alcanzar mayores cotas, Emi alberga motivaciones distintas. Originalmente, fue inspirada por la pasión y la pura inocencia de Kousei durante su primera actuación, lo que la llevó a estudiar bajo la tutela de Yuriko Ochiai con el objetivo de dominar la expresión musical. A lo largo de la historia, Emi busca desafiar el aburrido estilo de interpretación del Kousei anterior, con la esperanza de volver a descubrir al verdadero Kousei.





