Mientras realizaba una misión para someter a wyverns, el aventurero de rango A, Kaiser Clyde, presencia cómo un antiguo dragón despierta de su letargo, vuela hacia una aldea cercana y la destruye al instante. Tras la masacre, Kaiser busca desesperadamente supervivientes y descubre a tres bebés entre los escombros. Sintiéndose responsable por la muerte de los aldeanos, Kaiser decide retirarse y criar a las niñas como sus propias hijas.
Les pone por nombre Elsa, Anna y Meryl, y las cría con todo el amor y cariño que puede brindarles. Con el paso de los años, los talentos de cada hija florecen rápidamente —en esgrima, administración y magia, respectivamente. Sin embargo, a pesar de sus aptitudes únicas, Elsa, Anna y Meryl comparten un rasgo: su desbordante amor por su padre, que parece ir más allá de los simples lazos familiares.