Tras escapar de un violento enfrentamiento, Touko se ve perdida en medio del caos de una ciudad asediada por los Spiders, un grupo de personas con peligrosas habilidades sobrenaturales. Llega con la intención de devolver las pertenencias de Haijuu, quien se dedicaba a la caza de fuego y dio su vida protegiéndola. La acompañan Kanata, el perro de Haijuu, y Akira, quien se dedica a la caza de fuego y la ha protegido durante sus viajes. Cuando llaman a Akira para una misión crítica, Touko es arrastrada a la confusión de la batalla y emprende un nuevo viaje por su cuenta.
Mientras tanto, Koushi, el hijo de Haijuu, lucha por proteger la ciudad. Aunque carece de destreza física, su ingenio ha contribuido a la creación de varias armas efectivas, incluido un poderoso cañón que desata un rayo divino para derribar a las fuerzas invasoras. Debido a que tan devastador poder es considerado una afrenta a los dioses, la deidad Hibari actúa para detenerlo.
Mientras ambos se ven envueltos en los planes manipuladores que urden tanto dioses como humanos, Touko y Koushi luchan por mantenerse con vida.