Tras el brutal exterminio de la familia Ye, con sus padres y hermanos asesinados, Ye Beichen fue arrojado sin piedad a un foso, sobreviviendo de milagro. Rescatado por su hermana mayor, fue llevado al Monte Kunlun, donde soportó cinco arduos años para dominar las artes marciales. A su regreso, empuña las técnicas incomparables aprendidas de noventa y nueve maestros invencibles. Enfrentándose a antiguos enemigos y poderosas facciones, Ye Beichen no mostró vacilación. Utilizando sus excepcionales habilidades de combate y su abrumador poder, desató la devastación por toda la ciudad, forjando un camino de venganza y supremacía, y aplastando por completo a aquellos que antes habían tramado su ruina.