En el castillo de Okagi, Yuuki le cuenta a su amiga de la infancia, An, que su familia se mudará. Prometiendo regresar cuando sea mayor, Yuuki confiesa que le gustaría que empezaran a salir en ese momento. Sin estar segura de si sus sentimientos mutuos seguirán siendo los mismos cuando se reencuentren, An entra en pánico y sale corriendo, solo para tropezar con un portal en la entrada del castillo. Al atravesarlo, se encuentra transportada 50 años hacia el futuro.
Desconcertada, un chico llamado Kibou y su robot amigable, Butler-kun, se acercan a An. Por suerte, la abuela de Kibou le dijo que ayudara a cualquier chica en apuros que encontrara en el parque, así que él se ofrece a guiarla. Mientras los tres exploran la ciudad, An nota que, a pesar de lo mucho que ha cambiado Okagi, el paisaje nostálgico aún conserva su encanto de antaño.