
Sinopsis
Había un tocón de árbol en la esquina del campo de un granjero. Un conejo que iba a toda velocidad se rompió el cuello al chocar contra él y murió. Los conejos son una excelente comida y se venden bien en el mercado, así que el granjero decidió dejar de cultivar y esperar a que más conejos vinieran a estrellarse contra el tocón y murieran. Pero esperó y esperó, y no llegaron más conejos. Dejó que sus cultivos se arruinaran y se quedó sin conejos. La canción pretende enseñar la lección de esperar en vano. Está bien tener una visión optimista de algo, pero no te quedes ociosamente sentado esperando que ocurra, porque podría no suceder. Similar al refrán occidental «No cuentes los pollos antes de que nazcan».