El proyecto reimagina los castillos históricos de Japón como robots gigantes que se transforman y combinan. En particular, el cortometraje anterior presenta los castillos de Kumamoto, Takamatsu y Aizu-Wakamatsu. Un grupo de niños y los Shirodama (las almas de los castillos, que son en realidad comandantes militares históricos) unen fuerzas para pilotar los castillos.