
Sinopsis
La única hija de los Takazi, Keiko, nació con discapacidades severas: era sorda, muda y presentaba una discapacidad intelectual. Sus padres intentaron aceptar su condición, pero su sufrimiento persistió. Todo cambió después de que Keiko se inscribiera en una escuela para sordos y mudos. No solo Keiko, sino también sus padres crecieron gracias a la amistad y cooperación de los maestros y amigos. Juntos, establecieron un grupo llamado «Donguri» (bellota) para crear un taller comunitario donde las personas con discapacidad pudieran lograr independencia.
Información
Ganador del Premio a la Excelencia en el 1.er Japan Media Arts Festival.