
Sinopsis
El Dr. Haneda construía prototipos de robots gigantes de guerra destinados a luchar por Japón en la Segunda Guerra Mundial, pero antes de que sus creaciones pudieran desplegarse, los bombardeos aliados destruyeron la instalación y lo mataron. Diez años después, criminales localizaron dos prototipos supervivientes —los números 26 y 27 de la serie— y utilizaron los robots teledirigidos para cometer diversos delitos. Shotaro Haneda, de doce años e hijo del doctor, investigó y supo que la banda buscaba el vigésimo octavo robot de la línea, considerado el más poderoso de todos. Adelantándose a los villanos, Shotaro encontró primero el robot, junto a Shikashima, quien fuera colega de su padre y también se suponía había muerto en el ataque aliado. Juntos mantuvieron a Tetsujin-28 (nombre oficial del robot) fuera del alcance de los criminales y decidieron dedicarlo a fines pacíficos en lugar de bélicos. Durante mucho tiempo después, Shotaro luchó contra el crimen con el apoyo de Shikashima —quien reparaba a Tetsujin-28 cada vez que resultaba dañado— y de Otsuka, oficial de policía. Con el tiempo, Shotaro incluso se enfrentó a los alienígenas Magmans, invasores del planeta Magma que llegaron a la Tierra al final de su carrera, trayendo sus propios robots gigantes: Magma X y Gold Wolf.
