
Sinopsis
Cerca de los restos en ruinas de un antiguo castillo reside el Rey de los Gatos, famoso por su mal genio. Descarga su ira sobre sus tres pistoleros que no lograron traer de vuelta a Pero después de que se les ordenara hacerlo. Pero, otrora súbdito de este iracundo Rey, vivía en el País de los Gatos, pero cometió el acto imperdonable de salvar a un ratón de la muerte. Dado que los ratones son enemigos jurados de todos los gatos, el Rey ordena a sus pistoleros que busquen hasta los confines de la tierra si es necesario para encontrar a Pero. Pero es un felino despreocupado y con estilo, de actitud moderna. Huyendo de la furia del Rey, decide buscar fortuna en el salvaje y peludo Oeste. En el camino, divisa a los pistoleros del Rey pisándole los talones, pero los burla y continúa alegremente. En una diligencia con destino a Go Go Town, conoce a Annie, una muchacha bonita que regresa tras terminar su educación en el Este, y a Jimmy, un chico de ojos soñolientos y movimientos lentos. De repente, unos asaltantes atacan la diligencia, buscando al nuevo alguacil, pero como parece que no está, se marchan. En el pueblo, Annie recibe una triste noticia: su padre fue asesinado por el Big Bad Boss por descubrir la operación de dinero falso que estaba realizando para enriquecerse rápido. El Big Bad Boss también elimina a cada nuevo alguacil que llega para mantener el orden, decidido a mantener todo el pueblo bajo su control. Intenta intimidar a Annie para que se vaya, pero ella es hija de su padre y se niega a dejarse amedrentar por amenazas. Con la ayuda de Pero y Jimmy, abre un restaurante en el edificio que poseía su padre. Una vez más, Pero salva a un pequeño ratón indio atrapado en una trampa. El padre del ratón, el Jefe de los ratones indios, promete ayudar a Pero y a Annie. El Jimmy de ojos soñolientos es en realidad el nuevo alguacil. Unen fuerzas, exponen la villanía del Big Bad Boss y su fábrica secreta de dinero falso. El Big Bad Boss recibe su merecido, y todo termina bien.