Keiichi Tanaami, uno de los principales artistas pop de Japón, da vida a una animación deliciosamente psicodélica inspirada en el Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll, revelando un reino subterráneo de cosméticos caleidoscópicos habitado por terceros ojos impecablemente adornados y mariposas-lápiz labial que cantan.