Un día, muchos árboles caen. Algunos mueren; otros continúan respirando. Por la noche, un tocón sueña. Crece una vez más, desafiando la gravedad. Pero carece de la fuerza para alcanzar el cielo. Su sueño se desplaza hacia la luna. Entonces, fragmentos de luz lunar sobre la luna se liberan y se elevan una y otra vez.