
Sinopsis
Continúa la historia de Diabolik Lovers
Yui Komori es obligada por su padre a residir en una mansión apartada, donde queda atrapada junto a los seis hermanos vampiros Sakamaki: Shuu, Reiji, Ayato, Kanato, Laito y Subaru. Al principio confundida sobre por qué la han llevado allí, los hermanos pronto revelan sus verdaderas intenciones, proclamándola su nueva novia sacrificial mientras albergan anhelos más profundos y retorcidos. Mientras Yui lucha por comprender los motivos de su padre y siente un extraño dolor en el pecho, su encarcelamiento se vuelve cada vez más horroroso. Rodeada por hermanos que se vuelven cada vez más crueles, es arrastrada a un ciclo interminable de noches donde cada uno reafirma su posesión sobre ella, llevándola hacia un estado de abrumadora locura y éxtasis.
En esta entrega
Yui Komori sigue siendo una prisionera en la mansión Sakamaki, retenida por los hermanos vampiros de sangre pura que anhelan su sangre, pero nuevos y extraños acontecimientos continúan perturbando su vida. Atormentada por sueños misteriosos, Yui finalmente comprende su significado cuando se ve involucrada en un accidente automovilístico, lo que la lleva a encontrarse con cuatro vampiros desconocidos: los hermanos Mukami —Ruki, Azusa, Kou y Yuuma—, quienes entonces toman cautiva a la desconcertada chica. Cuando Yui recupera la conciencia en la mansión Mukami, los hermanos revelan sus intenciones hacia ella: ella es su «Eva», y su sangre determinará cuál de ellos se convierte en el «Adán»; juntos, obtendrán el poder para gobernar el mundo. Sin embargo, con los hermanos Sakamaki en persecución, sus planes quizás no se desarrollen tan fluidamente como se esperaba.



































