

Sinopsis
Continúa la historia de Gate Keepers
En 1969, Tokio se encuentra en la cúspide del avance tecnológico, científico e industrial: realmente un momento emocionante para estar vivo. Sin embargo, una amenaza silenciosa acecha en todas partes: los Invasores se han infiltrado en la población, y nadie conoce su verdadera identidad o propósito. Solo la agencia ultrasecreta AEGIS es consciente de su existencia, y sus operaciones encubiertas buscan combatir al enemigo. No obstante, la verdadera victoria requiere la capacidad de abrir "Puertas" a otro mundo. Dentro de AEGIS, un grupo de trabajo especializado llamado Gate Keepers está formado por individuos extraordinarios con diversos poderes relacionados con las Puertas. Son la única esperanza de la humanidad contra los feroces Invasores. Shun Ukiya es un estudiante de secundaria común que vive con su madre viuda y su hermana pequeña. Un día, de camino a casa, se topa con un grupo de Invasores que se dirigen hacia su casa. En un intento desesperado por salvar a su familia, Shun descubre su propia habilidad para abrir una Puerta, permitiéndole aprovechar una energía inmensa. Esta exposición atrae la atención de AEGIS, y especialmente de uno de sus Gate Keepers —Ruriko Ikusawa, amiga de la infancia de Shun—.
En esta entrega
Treinta y dos años después de que los Invasores fueran derrotados por primera vez, A.E.G.I.S ha sido en gran parte disuelta, reducida a un grupo clandestino con solo un puñado de Gate Keepers restantes para proteger a la humanidad. Entre ellos se encuentra Ayane Isuzu, quien alberga un profundo desprecio por la sociedad pero continúa luchando contra los Invasores por resentimiento hacia su padre. Cuando descubre que el General Máquina (Kikai Shogun) y el Conde Demonio (Akuma Hakushaku) han resucitado—y ahora están acompañados por una misteriosa chica fantasma—Ayane y los miembros restantes de A.E.G.I.S deben levantarse para detenerlos y salvar a la humanidad una vez más.


















