
Sinopsis
Sink se sitúa en el mundo surrealista de Tomioka, de colores brillantes pero desgastado y mugriento, donde en esta ocasión vemos trenes de cercanías repletos de buzos de aguas profundas leyendo pornografía. Encerrados detrás de sus caparazones protectores de todo contacto humano real, los viajeros están claramente inspirados por las experiencias de Tomioka en el metro de Tokio, pero quizás representan a todos aquellos que se aíslan detrás de iPods, ordenadores y libros, temerosos de la interacción humana cara a cara.