

Sinopsis
En el siglo XXI, la conexión entre los deportes y la tecnología sigue creciendo. Los equipos deportivos se mejoran mediante la innovación tecnológica. Los balones de fútbol y las botas de fútbol requieren datos precisos y simulaciones por ordenador para crear productos que ayuden a los atletas a alcanzar su máximo potencial e ir más allá. Depender únicamente de pruebas humanas llevaría a una calidad inconsistente. Para abordar esto, se contrató al profesor GGO como consultor para la investigación, lo que finalmente condujo al desarrollo de los futbolistas robóticos GGO.