
Maruru
Resumen
Maruru actúa como la compañera hada de Jeile. Originalmente buscaba una flor que sirviera de anfitrión para su fuerza vital, ya que las hadas se sustentan compartiendo energía con la flora, pero seleccionó por error una cinta adornada con un patrón de rosas. Para garantizar su supervivencia, Jeile lanzó un hechizo que creó una cinta mágica sobre su cabeza, reflejando la que él lleva en el cabello. Este vínculo le permite obtener sustento de su fuerza vital, lo que facilita su crecimiento. Aunque Jeile es reprendido por esta elección —los críticos argumentan que lo hace parecer demasiado «suave» e incapaz de liderar el ejército mágico de los Astale—, no se arrepiente. Para el volumen 4, Maruru alcanza su madurez completa, creciendo hasta el tamaño de una mujer humana promedio.
