
Resumen
Durante su infancia, el único pariente conocido de Sora era su padre, Kazuma, a quien admiraba profundamente y aspiraba a emular. Más tarde llegó a creer que Kazuma había sido asesinado. Tras la presunta muerte de su padre, Sora fue a residir con los monjes del Templo del Fuego. Allí, se entrenó rigurosamente con el objetivo de vengar a su padre y limpiar su nombre, ya que se negó a aceptar la idea de que Kazuma era la persona terrible que otros afirmaban que era.










