En el reino de Earlshide, Merlin Wolford fue celebrado como un héroe nacional gracias a su inmenso poder y sus hazañas. Buscando una vida tranquila, se retiró a una zona rural aislada para criar a un huérfano que había salvado. Ese niño es Shin, un ex empleado de oficina japonés reencarnado en este mundo conservando sus recuerdos anteriores. Con el paso del tiempo, Shin demuestra una brillantez excepcional tanto en magia como en combate, dejando a menudo a Merlin atónito.
No obstante, en su decimoquinto cumpleaños, se revela que las habilidades de Shin están exclusivamente enfocadas en el combate, lo que lo hace socialmente torpe, carente de sentido común y algo imprudente. Para corregir estas deficiencias, se matricula en la Academia de Magia del reino con la intención de madurar junto a sus compañeros. Sin embargo, una existencia pacífica resulta imposible, pues rápidamente se convierte en una sensación local apenas llega. Mientras Shin Wolford se adapta a la vida escolar en la capital, forja amistades, explora el mundo y se enfrenta a las diversas fuerzas del mal que amenazan tanto a él como a su ciudad.